Un joven de 23 años fue condenado en un juicio abreviado por tres hechos delictivos que ocurrieron entre abril y agosto de este año.
La audiencia se celebró hoy y la auxiliar de la Unidad Fiscal de Delitos Flagrantes II, Cyntia Bono, informó que las partes acordaron que se le imponga la pena de tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de hurto con escalamiento en grado de tentativa y evasión, y coautor de robo agravado por haber sido cometido con el uso de arma, en grado de tentativa.
El juez que intervino decidió hacer lugar a lo planteado y, en ese sentido, declaró admisible el acuerdo pleno de juicio abreviado. Asimismo, dispuso el traslado y alojamiento del joven en el penal de Villa Urquiza.
Hecho 1
El 7 de abril del 2022, a horas 22:30, Facundo Marcelo Rivas trepó una medianera e ingresó a la casa de un señor, en pasaje Ingeniero Suárez al 2800. Comenzó a remover una habitación, sin lograr sustraer elemento alguno debido a que fue sorprendido por la esposa de la víctima.
Hecho 2
El 2 de mayo del 2022, a las 8:50 horas, Rivas, quien se encontraba cumpliendo arresto domiciliario con dispositivo electrónico, en su domicilio de Villa Muñecas, incumplió con dicha orden y violentó la tobillera, dejándola en su casa y dándose a la fuga.
Hecho 3
El 3 de agosto del 2022, a las 11:30 horas, mientras una mujer caminaba con su hijo de tres años por el pasaje Virrey Vértiz, antes de llegar a la avenida Bulnes, Rivas y otro acusado (apellido Juárez), quienes circulaban junto a una mujer no identificada en un carro de tracción a sangre, se acercaron y se detuvieron. Rivas se quedó esperando en el carro y su cómplice se bajó con un machete de 50 centímetros, corrió hacia la señora y su hijo, y la amenazó exigiéndole que le entregara el celular y una mochila con los elementos del jardín del niño.
Una vecina salió y la mujer aprovechó para arrojar su teléfono hacia esa vivienda. Ante ello, Juárez comenzó bruscamente a tirarle machetazos a la víctima y a su pequeño hijo, mientras le gritaba “¡hija de puta!”. A su vez, Rivas se bajó corriendo del carro, gritándole a su compañero “¡pegale, pegale!”. Por los gritos comenzaron a salir vecinos de la zona, por lo que los delincuentes se subieron rápidamente al carro y se dieron a la fuga. Finalmente, personal policial lo interceptó y aprehendió.